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17 jul 2017

Que el Estadio del Norte no sea un dolor de cabeza

Estadio El Norte de El Alto. Foto: Twitter de Evo Morales

Desde ayer, Bolivia tiene un estadio nuevo, está situado en El Alto y alberga en sus tribunas una capacidad para 25.000 personas. Sin ser una maravilla de escenario, ya quisieran tener uno como ése clubes grandes de nuestro fútbol profesional.

El estadio Municipal de El Alto consta de cuatro tribunas y cuenta con una cancha con césped sintético. Vestuarios y todo lo demás están bien acondicionados. Se lo ve impecable. El costo total de la inversión asciende a casi 60.000.000 de bolivianos, es decir, más de 800.000 dólares.

Cada que es inaugurado un escenario deportivo en el país es un motivo de celebración. En estos años, en particular el fútbol ha salido ganando—otras disciplinas no pueden decir lo mismo—. En todas partes hay canchas zonales con césped sintético.

Por ejemplo, Cobija también inauguró un moderno estadio. Y no hace mucho fue el turno de Yacuiba. El esfuerzo que hace el Estado en ese sentido es encomiable.

Hoy es el turno de El Alto. Una ciudad en donde viven cerca de un millón de habitantes ya tiene dos estadios. Los Andes, con una capacidad para solo 4.000 personas, fue el primero, pero no han pasado demasiados años y ya está casi en el olvido, deteriorado y escasamente utilizado.

Ahí radica el problema. A tremendo esfuerzo —que proviene gracias a recursos públicos— hay que responder con una buena utilidad, o sea mostrar la capacidad de aprovechamiento mediante el fin para el que fue construida la obra, en este caso el deporte y sobre todo el fútbol. Es un reto muy grande conseguirlo.

Que no ocurra como lo que le pasó al otro escenario que, siendo mucho más chico, no fue viable mantenerlo ni cuidarlo y hoy es un verdadero dolor de cabeza para sus administradores, quienes no pudieron hacer nada que pudiera generar los recursos medianamente necesarios y virtualmente tiraron la toalla.

Autor: Editorial de La Razón

6 mar 2011

Supuestas obras para El Alto


Los actos programados por el aniversario de El Alto fueron motivo para que se divulgue que se puede pasar por encima de las autoridades constituidas por ley para realizar actos que son de su exclusiva competencia. Así lo reconoció el presidente Evo Morales cuando en vísperas de dicha fecha entregaba cuatro ambulancias donadas por el Gobierno español. Dijo que tuvo desavenencias con el ex alcalde Fanor Nava para la ejecución de ciertas obras -que no reveló-, habiendo recurrido para dicho fin a los cuatro diputados uninominales de El Alto por el MAS. Primero les confió 500.000 dólares a cada uno y luego subió a 1.000.000 de la misma moneda y agregó, “ha resultado muy bien”. Esta confesión aclara que el Presidente corrió un albur, un acaso o un tal vez, del que dice que salió bien librado, pero la alternativa podía ser contraria.

Este modo de administrar recursos públicos no puede ser más riesgoso, mientras el contento presidencial no fue acompañado de ninguna certificación de buena inversión. No importa que se trate del programa “Bolivia cambia, Evo cumple”, del cual tarde o temprano Venezuela nos pasará la factura. Lo grave es que la institucionalidad queda resentida y quebrantada. Significa ignorar el orden administrativo del Estado, que es como ignorar el orden natural de las cosas. No importa qué autoridad fuera desconocida en sus roles y competencias específicas. No en vano existen los órganos deliberantes y los operativos. Que diputados asuman hacer lo que corresponde a un Alcalde es trastrocar el sistema jurídico y administrativo del Estado y por eso los dirigentes alteños hacen bien en pedir cuentas de seis millones de dólares, si se suma las indicadas entregas.

Lo confesado recuerda las amenazas de “no trabajar” con alcaldes y prefectos de entonces, elegidos por los votos opositores en distintos departamentos. Esta advertencia sigue demostrándose con hechos en perjuicio de muchas regiones y así se lo denunció. Esta vez le tocó el turno al Alcalde de la ciudad más joven de Bolivia, a quien por lo visto de nada le valió su adhesión al esquema oficial de Gobierno, tan luego heredara el cargo de José Luis Paredes, cuando éste desde la oposición fue elegido prefecto de La Paz. Tampoco se reveló los tropiezos que dijo haber tenido el Presidente con el ex Alcalde alteño, pero, entre líneas, en su discurso sembró demasiadas sombras contra la administración y, algo más… sobre el ex burgomaestre, como quien dice, que entienda el buen entendedor.

Ante las revelaciones del Primer Mandatario, no faltaron dirigentes de la populosa ciudad que afirmaron no conocer las supuestas obras, ni cuánto se habría invertido y menos rendición de cuenta alguna: “no hay las obras, no hay un informe al respecto”. La supervisión, que no la ejecución como ocurrió, debería empezar por la propia Alcaldía y sobre todo por la Contraloría de Estado Plurinacional en criterio de dichos dirigentes. Y la consecuencia que fluye es que si el Primer Mandatario prescinde de las autoridades pertinentes, qué se puede esperar que ocurra en el resto de la Administración Pública. Otras obras, y toda obra supone inversión, habrían sido encomendadas a ciertos movimientos sociales, tal como expresó la alta autoridad. Como colofón de su discurso ofreció a dichas agrupaciones entregar en esta gestión otros cuatro millones de dólares con destino a obras no mencionadas. Esto desconcertó mucho más a la dirigencia disidente.

No faltan recursos oratorios o remembranzas pasadas cuando se trata de quedar bien ante una multitud cualquiera. Al fin y al cabo es una forma de salir de apuros, tanto más en circunstancias en las que El Alto se queja de no ser atendido en la medida esperada como efecto de su fervor por el Presidente, tal vez menguado por las escasez y el elevado costo de vida actual. El relato anterior corresponde sólo a las vísperas del natalicio cívico, pero el día señalado para el homenaje oficial se ofreció un desembolso de 450 millones de dólares para obras en El Alto. ¿Quién los administrará?

El Diario

El Alto, hoy

Hoy la ciudad de El Alto celebra sus 26 años como municipio independiente de la ciudad de La Paz. Y hoy, como todos los últimos años, una mirada al estado de la segunda ciudad más poblada del país muestra una imagen de construcción incesante, pero inconclusa y demorada; de carencias inaceptables, pero con estrategias sorprendentes para afrontarlas.

En efecto, la ciudad vecina a la sede de gobierno, que el 2010 tenía 960.767 habitantes, según los cálculos del Instituto Nacional de Estadística, muestra una identidad marcada por una composición social bastante homogénea, de raíces aymaras y ascendencia campesina y minera, que en la historia reciente del país se asocia con las luchas sociales que dieron paso a las transformaciones que hoy vive el país, fruto de una larga acumulación histórica. El Alto, pues, ha encarnado a la Bolivia profunda en octubre del 2003 y, más recientemente, a fines del 2010, cuando le recordó al Presidente del Estado su compromiso de gobernar obedeciendo.

Sin embargo, el estatus político del que goza El Alto no condice con el nivel de su desarrollo humano y económico. Probablemente sea esa pobreza estructural la que explica la capacidad de movilización permanente de los habitantes de esa ciudad, lo cual de ninguna manera puede justificar el que dicha pobreza no haya podido ser revertida hasta ahora.

El Alto, pues, es la ciudad que se construye cotidianamente desde sus calles, desde la actitud de sus ciudadanos, especialmente de las y los jóvenes, que encarnan la idea de lo colectivo sin los conflictos con lo individual que las miradas más conservadoras se empeñan en encontrar. Tómese como ejemplo el hecho de que El Alto tiene una muy baja penetración del servicio de internet en los domicilios, pero al mismo tiempo el mayor porcentaje de usuarios de la 'red de redes' entre la población.

Pero al margen de los indiscutibles logros de las estrategias que ponen en marcha las y los alteños para superar sus carencias y limitaciones, puede afirmarse que la tarea institucional de construcción de la ciudad está inconclusa, y al conocerse que su gobierno local ni siquiera cuenta con planos formales de la ciudad, por poner un ejemplo, se constata que está, además, demorada.

La celebración en días pasados de diversas actividades cívicas a propósito del aniversario de hoy ha servido para renovar las promesas y hacer brillar el discurso de admiración y compromiso con la población alteña. Pero cabe preguntarse si esta vez podrá darse el salto cualitativo y cuantitativo.

Por lo pronto, las condiciones políticas están dadas, pues no solamente el partido gobernante del MAS controla el Gobierno Autónomo Municipal de esa ciudad, sino que el Gobierno central se sabe en deuda con la población alteña. Ojalá sea posible.

6 nov 2009

Crisis política en El Alto

Por Paulovich

La otra noche, después de dar mis clases en mi Academia de Tango que funciona en El Alto en el naiclú "Malena", mis discípulas (señoras y señoritas de la alta sociedad alteña) se marcharon rápidamente a sus hogares y una de ellas me dijo nerviosamente: "Cuídese mucho, profe, porque hay rumores de golpe municipal y sería mejor que retorne a ‘la hoyada’ donde le espera su noble esposa".

Hacía tantos años que no veía un golpe municipal ni estatal que no pude resistir la tentación, permaneciendo en el "Malena" a la espera de los acontecimientos aún a riesgo de perder mi vida, como lo haría cualquier periodista de verdad. Me senté a una mesa situada contra una de las paredes para no ser sorprendido por algún ataque por la retaguardia, mientras apreciaba un acelerado pasar de personas extrañas que iban y venían en distintas direcciones mientras otras cuchicheaban sus secretos conspiratorios. Algunas chicas del elenco estable del "Malena" se sentaron a mi mesa y la más agorera de todas pidió al mozo que le sirvieran "la última copa", presintiendo su muerte por haber sido muy amiga del alcalde Fanor Nava.

Unos ciudadanos que yo no conocía le dijeron al dueño del local que estuviera listo para cualquier evento y que, por si acaso, preparase su local para la atención de 200 ó 500 clientes para celebrar el triunfo de la conspiración en contra del Alcalde a quien le faltaban algunos largos meses para concluir con su gobierno municipal. Los conjurados echaron miradas de fuego a las señoritas que ocupaban mi mesa y felizmente no me echaron ni una miradita porque me tapé el rostro con una servilleta.

De pronto, aparecieron los yatiris Titirico y Calimán y preguntaron si no habíamos visto por ahí a Pedro Huanaco, un ciudadano que ninguno de nosotros conocía y yo inocentemente les respondí que no había visto a ningún Pedro Huanaco, ni a un Pedro Alpaca, ni a un Pedro Vicuña, respuesta que fastidió al brujo Calimán quien me aseguró amenazante que Huanaco sería el nuevo Alcalde de la ciudad de El Alto, quien podría clausurar mi Academia de Tangos y también proceder a la clausura de una casita que le compré a una de mis tías.

Los conciliábulos duraron toda la noche, las idas y venidas de los conspiradores también pero todos cuchicheaban sus noticias y comentarios de oreja a oreja, hasta que me aburrí y abandoné el local cuyo ambiente era muy tenso, mientras algunos personajes hacían listas para ocupar los cargos que quedarían vacantes al ser cambiada la autoridad municipal.

Cuando llegué a mi casa, mi esposa me echó una bronca por llegar tan tarde y para desenfadarla le dije que estuve participando de una conspiración contra el alcalde Fanor Nava de la ciudad de El Alto y que el nuevo burgomaestre sería el señor Huanaco, gran amigo mío, hombre del MAS, partido que goza de mis simpatías.

4 nov 2009

25 alcaldes en 24 años

Por: Johnny Fernández R.(*)

El 7 de noviembre de 1985 se posesionó la primera Junta Municipal de El Alto, integrada por dos representantes de ADN, uno del MIR y otro del MNR. En ese acto inédito y solemne no participó este último, por “mandato popular”, pero luego se dedicó, junto a sus “mandantes”, a la obstrucción de la gestión municipal, que inauguró al mismo tiempo una permanente tendencia, cada vez más alejada del concepto de gobernabilidad.

La historia política reconoce que hasta 1985 la población alteña simpatizaba con el MNR. Con el devenir de la democracia municipal, reorientó su preferencia hacia el MIR (1987-1989). En la década del 90, Condepa intentó colmar las expectativas, pero defraudó.

En el siglo XXI, el MIR retomó las riendas municipales y, el 2005, esta tienda política adoptó el denominativo de Plan Progreso (PP).

Desde el año 2007, se formó la alianza PP-MAS, denominada Pacto por El Alto, que funcionó hasta la semana pasada, cuando las fisuras se hicieron evidentes y, dados los resultados, insalvables.

Son 24 años con 25 alcaldes, incluido el último desde la víspera, a un promedio de nueve meses por alcalde.

Por su parte, la representación de la población, a través de sus organizaciones, ha actuado según el vaivén municipal, porque la dependencia también ha sido directa y hasta disimulada. Ejemplo: la Federación de Juntas Vecinales (Fejuve), en 30 años como tal, ensayó 29 presidentes.

La prebenda alteña lleva a que los dirigentes y autoridades municipales estén de rodillas y no de pie, como lo están los alteños que claman el desarrollo en el siglo XXI.

(*) Historiador alteño

4 sept 2009

La Universidad Pública de El Alto, oficialmente en el Sistema Universitario

(*) Por Chispa-R
Pese a tantas mentiras, objeciones y suposiciones mal fundamentadas, la Universidad Publica de El Alto logró su ingreso al sistema universitario con una resolución emanada en el XI Congreso de Universidades.

Si bien en algún lugar de esa resolución existe el parágrafo de que debe regirse a la normativa del Sistema (elemento que fue introducido por la CUD) se toma en cuenta y con palabras claras el hecho de que cada Universidad tiene sus particularidades y por lo tanto en base a su AUTONOMIA puede elaborar sus normas que rigen su manejo institucional.

Creemos que fue otro paso más que se dio para consolidar nuestra Institución, por esto consideramos que es hora de demostrar al resto del Sistema y a nuestro pueblo en general que no somos una Universidad más, por el contrario, somos una universidad que antes aun de su reconocimiento, fue una Universidad que luchó junto a su pueblo liberándolo del neoliberalismo encarnado en Sánchez de Lozada, una Universidad que interpreta los deseos de su pueblo alteño, una Universidad que debe cumplir con el compromiso de formar profesionales que realmente SERVIRAN A LA POBLACION QUE LES DIO VIDA.
DEL MISMO CUERO LA CORREA
En la ultima sesión de HCU de nuestra Universidad, se tocó el tema de las carreras paralelas, en este sentido se propuso una Resolución que determinaba el pago de 5 Bs. por el pago del timbre que da derecho a realizar esta carrera paralela.

Sin embargo, hubo posiciones diferentes en los miembros del Honorable Consejo Universitario, en el sentido de que se deberían aumentar los costos en relación al timbre mencionado, se dieron varios argumentos para determinar que el mismo tenga un costo de 10 Bs. Se dijo que “debemos prestigiarnos” por lo tanto los costos en nuestra Universidad deben subir, (como si el prestigio de alguien o de algo lo diera el precio que tiene ese objeto o persona), se dijo también que las carrera chicas no tienen fondos propios para otorgar becas a sus estudiantes, por lo que debería pensarse en como aumentar ese ingreso (como si fueran los mismos estudiantes quienes deban darse sus becas, obviamente pagando más) se dijo que, por cobrar algo mas de dinero una persona no se vuelve neoliberal, (obviamente, no se vuelve, sino que tiene yá el pensamiento neoliberal de cuanto mas pagas eres mejor o tanto tienes tanto vales ó cuanto mas pagas mejor te profesionalizas?), También se dijo que no todos los que acuden a la Universidad publica de El Alto “son pobrecitos” - sino que- la persona que mencionó esto supone que hay “ricos”? en nuestra Universidad (obviamente el desconocimiento de la realidad alteña hace hablar cualquier cosa, esa persona no sabe que el 79,9% de la población de El Alto es POBRE y de estos el 50% está en la extrema pobreza o sea es indigente (1); acaso no es la ciudad de El Alto una de las ciudades más pobres del País?, será tal vez que solo los “ricos” de El Alto vienen a nuestra Universidad?
En fin, hubieron estos tipos de comentarios que nos parecen insólitos, cuando queremos olvidar la esencia de lo que es nuestra Universidad, una Universidad que tiene características totalmente diferentes a las del resto del Sistema, una Universidad que nació de la lucha de movimientos sociales, una Universidad contestataria al neoliberalismo y por tanto contraria A LA PRIVATIZACION DE LA EDUCACION SUPERIOR.

Los discursos lanzados en el HCU, son los mismos argumentos que pusieron las otras Universidades del Sistema para cobrar por todo y por nada a los estudiantes; decían que el presupuesto NO ERA SUFICIENTE para mejorar las actividades académicas, sin embargo los docentes ganan jugosos sueldos; por ejemplo: en la Universidad Gabriel Rene Moreno los docentes ganan hasta 21.000 Bs. y nos comentaba un miembro de su federación que “es imposible para un docente vivir con 10.000Bs”, creemos que por suerte y gracias a la ley financial se pondrá un alto a esto, por otra parte los administrativos del Sistema lograron conformar una burocracia muy bien pagada; son las Universidades de Siglo XX y la UPEA las que menos pagan a los administrativos el resto ni que se diga.

Si bien a nivel del Sistema Universitario las matriculas tienen un costo relativamente bajo existe el llamado APORTE VOLUNTARIO que en algunas facultades de la UMSA son de 400 Bs. La matricula en la facultad de ingeniería de San Simón era de 450 Bs. (que prestigio no?) el timbre para solicitar tutor en la defensa de tesis en la facultad de Derecho de la UMSA cuesta 90Bs (solo un timbre), y así seguiríamos dando una serie de ejemplos.

Creemos que los verdaderos defensores de los intereses estudiantiles deberían oponerse al alza de cualquier costo dentro de la Universidad, por más mínimo que este sea. Deberíamos luchar por ver lo que ocurre con la mayoría estudiantil y sus condiciones socioeconómicas, no es ver si tienen o no dinero sino es una cosa de principios, deberíamos tender a tener una verdadera educación financiada por el Estado tal cual lo menciona el Art.93 de la Nueva Constitución Política del Estado que en su parágrafo I menciona: Las Universidades Publicas serán OBLIGATORIA Y SUFICIENTEMENTE SUBVENCIONADAS POR EL ESTADO independiente de sus recursos departamentales, municipales y propios…”

NO SE PUEDE SACAR LA CORREA DE MISMO CUERO, o sea no pueden ser los estudiantes los que financien sus becas, esto es un absurdo, mostrando las condiciones y características que tiene la UPEA, debemos ser capaces de realizar un mejor manejo económico dentro de nuestras Universidades fijando las prioridades en base a los requerimientos académicos de los estudiantes y también si es que es necesario EXIGIR un mayor presupuesto, no porque seamos contrarios a determinado gobierno sino porque así lo dice nuestra Constitución Política del Estado y porque es el derecho de los estudiantes hijos de nuestras naciones.

(1) Programa especial de análisis de salud (SHA) Bolivia, Nº 5 diciembre 2000, OPS-OMS

28 ago 2009

La amenaza de Patán(a)

Por: Eduardo Campos V. (*)

Todos nos hemos anoticiado –perplejos– como los dirigentes sociales de la ciudad de El Alto, han decidido (dicen ellos democráticamente) impedir que los candidatos alternativos a Evo Morales realicen campaña en esa ciudad. Que paradójico, a nombre de las bases que dicen representar, ellos (un grupo de activistas del MAS) han decidido prohibir a los habitantes de la ciudad de El Alto, escuchar cualquier otra propuesta que no sea la de sus jefes políticos.

Sin duda esa decisión –francamente grotesca y beligerante– no es producto de las convicciones auténticas y genuinas de las organizaciones sociales de El Alto y por el contrario, se trata del fiel cumplimiento de las instrucciones que reciben esos dirigentes de sus “jefes políticos”. Los peligrosos, no son estos dirigentes envalentonados y bravucones, que dicen estar dispuestos a impedir –de cualquier manera– que los adversarios de Evo Morales hagan campaña en El Alto; los peligrosos, son aquellos que les instruyen hacerlo; los que tiemblan cuando piensan en la posibilidad de perder el poder que tienen; los que no tienen ningún reparo en recurrir a la violencia para realizar sus sueños descolonizadores. Ellos son el peligro; aquellos que utilizan la propia democracia para acabar con ella.

Patán(a), es apenas un instrumento, una ficha, el medio para expresar lo que ellos mismos no pueden decirlo de frente. No es pues una novedad, los regímenes autoritarios, siempre tienen una cohorte de matones que tiene el rol de amedrentar a la sociedad. Ellos son los que dan la cara (que por supuesto no la tienen) porque no se ruborizan cuando nos dicen de frente y si pestañar, que lo que están haciendo es legítimo y justo.

Mientras tanto, los líderes del cambio y la revolución, pueden nomás sostener que sueñan con una “Bolivia grande unida y para todos” utilizando todos los medios y recursos del Estado. Creo que todos nos damos cuenta de cómo opera esa estrategia. Sin embargo, no es bueno tomárselo con tanta simpleza. Cuando Patán(a) nos dice: “Nadie podrá hacer campaña en el Alto”, no está hablando él, es la voz de sus jefes políticos, es la decisión de los totalitarios que no están dispuestos a perder el poder que han acumulado, es la ausencia de razones para justificar lo que no han hecho o lo han hecho mal, en estos cuatro años.

Patán(a) como muchos otros, puede estar confundido o haber vendido su alma al diablo, pero más allá de sus propias tragedias, ellos están expresando el verdadero proyecto que tienen pensado sus jefes para este país. Ese es el verdadero peligro, y esa debiera ser la principal preocupación de los demócratas de Bolivia. Detrás de esos grotescos dirigentes a sueldo, están los corruptores de la palabra, los tergiversadores de la democracia.

Para ser justos, para no expresar falsas acusaciones, debiéramos preguntarnos: ¿Por qué ellos, que se atribuyen ser la expresión de las mayorías de este país, tiene que recurrir a esas prácticas?, ¿acaso no es suficiente lo que han hecho (según ellos mismos, mucho) para conquistar el voto una vez más? Las respuestas son obvias. Esa pretensión de ser la auténtica representación de los intereses de los pobres y excluidos de este país, se ha ido desgastando día a día, con cada una de las cosas que han hecho. Es vez de enfrentar los graves problemas estructurales no resueltos de la sociedad boliviana (pobreza, desigualdad, baja producción y productividad) lo que han hecho es incorporar, dos nuevos factores adicionales, la desinstitucionalización y la desagregación social.

Si no comparten conmigo esta apreciación, pregúntense: ¿Hay menos pobreza?, ¿hay más producción y productividad?, ¿existe más empleo?, ¿los salarios han subido?, ¿el poder adquisitivo ha mejorado?, ¿las familias tienen mejores ingresos?, ¿exportamos más?, ¿tenemos nuevos y mejores mercados externos?, ¿hemos mejorado nuestra relaciones internacionales?, ¿hay más libertades?, ¿hay menos corrupción?, ¿hemos avanzado en la descentralización y las autonomías?, ¿hemos logrado un verdadero pacto social?, ¿estamos construyendo una sociedad en democracia, con equidad y desarrollo? Yo dejo a criterio de Ustedes las conclusiones.

Las amenazas de Patán(a) –siendo pintorescas e incluso risibles– no debemos tomarlas a la ligera, porque en el fondo, son la muestra del modelo que sistemáticamente se está implementando en este país. Diciembre es un buen momento para que la Bolivia democrática le ponga freno a este proceso que nos está llevando con rumbo fijo al descalabro. Como lo he dicho en más de una oportunidad, las causas justas, no requieren de la violencia para imponerse. Sólo los regímenes autoritarios, ante la insuficiencia de argumentos y razones, hacen de la violencia su mejor expresión.

(*) Director de A. C. Cramer
educamposv@hotmail.comEsta dirección de correo electrónico está protegida contra los robots de spam, necesitas tener Javascript activado para poder verla
http://educamposv.lacoctelera.net

26 ago 2009

El análisis y los “analistas” políticos

(*) Jorge Echazu Alvarado.

El análisis político es un producto elevado de la ciencia política y se lo consigue utilizando pertinentemente las categorías y los conceptos elaborados por las distintas corrientes del pensamiento político con referencia a una determinada coyuntura política de una formación social o de los acontecimientos nacionales o internacionales.

Nada de esto ocurre con la legión abigarrada de supuestos ”analistas” políticos que pululan en nuestro país sobre todo en los medios de comunicación privados, todos orientados hacia la derecha extrema y siempre dispuestos a defender los intereses mezquinos de las clases dominantes que son las que financian los desatinos de una verdadera ideología política con pretensiones de ciencia política.

El cúmulo de ideas más empíricas, expresiones de deseos y de resentimientos con el proceso de cambio, ¡NO SON ANALISIS POLITICOS! Son simple y llanamente expresiones ideológicas en el auténtico sentido de la palabra.

Es sabido y conocido que empíricamente en la actividad política corriente y discursiva existen enormes cantidades de ideas de todo tipo que circulan en el seno de las sociedades sin ningún concierto y simplemente como “ideas” sobre la política. Estas “ideas” de la política son vertidas, con todo derecho, por cualquier hijo de vecino, por cualquier persona que piensa la política desde su perspectiva particular. Nada más lejanas estas ideas políticas del verdadero análisis político.

Nuestros “analistas”, por mucha especulación política o apolítica que expresen con pretensión científica, son simple y llanamente “opinadores” vulgares de la política, como lo puede ser, ya lo hemos dicho, cualquier ciudadano que pasea por la calle y comenta los acontecimientos del día desde su óptica mezquina e individual. Ahora, estos opinadotes profesionales y subvencionados, están desesperados en lograr que los múltiples candidatos presidenciales de la derecha se unan en un frente común, pero adicionalmente algunos de eso/as “opinadores/as” ya es, o pretende ser candidato o candidata a la presidencia de la República.

La CIENCIA POLITICA, en cambio, debe partir siempre de la conceptualización de las categorías políticas que se emplean en el discurso, en la conferencia o en la exposición política. Debe basarse en la articulación lógica de esos conceptos que forman el cuerpo teórico de modo que el ANALISIS sea efectivamente científico. De ese modo se puede comprender qué es lo que acontece en la hora histórica tan trascendental que vive Bolivia. Los “analistas” con su visión mercantilista, no comprenden o no quieren comprender, no entienden o no pueden entender, que Bolivia es un país indígena, que Bolivia vive un proceso muy profundo de cambios, que no se deben al Sr. Morales o al MAS, sino que surge de las ansias de libertad, y democracia de generaciones de luchadores que enfrentaron a las dictaduras y a regímenes oligárquicos excluyentes. Nuestros analistas, enceguecidos por complacer a los dueños de los medios de comunicación que financian a manos llenas sus “comentarios” y “análisis”, se lanzan a diatribas infames contra los campesinos, contra los obreros, contra los indígenas que, según ellos, serían ahora “privilegiados”, algo que raya en la más absoluta aberración

Una muestra muy pertinente del abuso que se hace por parte de la derecha reaccionaria a la que representan nuestros “supuestos” analistas, es precisamente la confusión total que tienen sobre los conceptos de Estado, de Nación, de Clase, de República, de País, de Democracia, de Revolución, etc., etc. Para estos “supuestos” analistas, no son éstos conceptos teóricos, sino palabras vacías que brotan de sus labios con una irresponsabilidad manifiesta. Algunos de ellos están admirados y sorprendidos de que se reconozcan 36 naciones y nacionalidades en Bolivia, al respecto interpretan esa realidad como si se estuviera sosteniendo la existencia de 36 Estados independientes y lloriquean sobre una supuesta disgregación del país. No comprenden que es precisamente el reconocimiento de la enorme diversidad que existe en el país el que garantiza su UNIDAD. Otros gimotean en torno a una supuesta desaparición de la República; no tienen siquiera el cuidado de leer el art. 11º. de la nueva C.P.del Estado.

Nuestros “supuestos” analistas tienen más “éxito” cuanto más sañudamente y sin argumento teórico alguno atacan personalmente y sobre todo con insultos al proceso de cambio y al propio presidente de la República. Cuando estos “supuestos” analistas llegan al insulto contra el proceso, entonces consiguen la categoría de “candidatos” a la Presidencia de la República.

Es éste el nivel intelectual ridículo al que ha llegado en nuestro país el “análisis político”, gracias a los medios mediocres de comunicación. La “ciencia” política de los “supuestos” analistas bolivianos es, pues, una miserable verborrea insulsa e inconsistente.

En las diversas “carreras” de Ciencia Política que ahora existen en nuestras universidades públicas y privadas, muchas de ellas de un nivel académico lamentable, al influjo de la neoliberalización y la privatización de la educación superior, se ha logrado degradar completamente la ciencia política, así el actual producto de esas carreras es, precisamente, la camada de “supuestos” analistas que con un título “supuesto” y fraudulento, exhiben su ignorancia ante los medios de comunicación privados al servicio incondicional de la reacción neofascista.

En nuestra querida Carrera de Ciencias Políticas de la UMSA, al amparo del neoliberalismo más agresivo, se ha llegado a suprimir todas las materias que tiene que ver con el análisis político verdadero, se ha suprimido, por ejemplo, la cátedra de Filosofía, las cátedras de Formaciones Sociales, las cátedras del análisis marxista, como si el marxismo no fuera parte importante de todo pensamiento y teoría política y se las ha sustituido por asignaturas como las de “mercadeo” político (marketing) en consonancia con la hegemonía del “pensamiento único” que, como no lo han advertido hasta ahora las actuales autoridades, ya ha pasado de moda en todo ambiente académico y universitario, donde está volviendo paulatinamente el auténtico espíritu universitario que debe liberar a esas casas de estudio de la servidumbre a la reacción.

El famoso y tristemente célebre “mercadeo” político, consideraba a las elecciones como negocios que debían redituar jugosos beneficios económicos, las campañas electorales como inversiones, el voto como mercancía y los partidos como empresas privadas. Esa conceptualización de la política ya no tiene vigencia y sus “analistas” están totalmente perdidos con sus “análisis” insulsos

(*)Fundador de la Primera Carrera de Ciencias Políticas en Bolivia.

10 ago 2009

La imposible unidad de todos en la actual transición boliviana

Por: José Quispe Vasquez (*)
En ocasión de las celebraciones de la independencia de Bolivia, otra vez, desde bloques contrapuestos, se planteó la unidad de todos los bolivianos para impulsar los cambios que tienen lugar, a pesar de todo, dentro de la transición que vivimos y protagonizamos. Incluso un grupo de gente de las capas medias hizo circular una carta en la que plantea la reconciliación entre sucrenses, chuquisaqueños y bolivianos. Asimismo, en la capital boliviana, algunos -con su vocinglería- desahuciaron la reconciliación que, sin rodeos, es un deseo ingenuo.

El diario La Razón, con ironía, le atribuyó a Evo Morales haber dicho, desde la Casa de la Libertad (6-VIII-09) que se acabó en el país la polarización y que por ello llamó a construir alianzas para trabajar por la patria. Sin embargo, en el día de las FF.AA. el Presidente convocó a éstas a derrotar otra vez a los separatistas, alzados el año pasado en son de golpe de estado.

El poeta Pablo Neruda, revolucionario y comunista, alguien que entendía el funcionamiento de la dialéctica, escribió que su partido le enseñó a establecer la unidad y la diferencia entre los hombres. Y, en consecuencia, decidimos entre las mujeres, las clases sociales y pueblos indígenas.

Aquí, especialmente desde la derecha, se parlotea sobre la Constitución Política, la democracia, el Estado, los cambios, la patria, la libertad, el crecimiento económico, la tierra agraria de todos. Con “Bolivia de todos” se puede resumir esa palabrería.

Sin embargo, uno de los primeros elementos que descubre esas mentiras es el silencio sobre lo que al menos puede ser una aspiración legal y legítima de los pobres: que al mercado concurramos con similar o igual capacidad de compra, que el crecimiento económico beneficie cuando menos a la mayoría (mejor si a todos), que la tierra sea para el que la trabaja personalmente (así se evidenciaría al que no la necesita), que la justicia se aplique sin discriminaciones derivadas de los bienes materiales que posean los litigantes, que la libertad de asociación sindical y política se la ejerza con los recursos materiales indispensables, que se articule la unidad de todos los bolivianos contra el latifundio improductivo, que la democracia (una forma de dominación) sirva no sólo para reproducirla sino para sustituirla por otra más avanzada, es decir, más democrática (acéptesenos la redundancia o que incorporemos la palabra definida en la definición).

La propuesta de unidad de todos los bolivianos o de la alianza necesaria y posible de los que apoyamos los cambios de este tiempo boliviano es la afirmación que buscamos analizar en la continuación de esta columna. Para ello, nos parece pertinente recoger lo que el Presidente de la República dijo, a propósito de las clases sociales y sus diferencias, en su mensaje del 6 de agosto, desde la Casa de la Libertad de Sucre:

“Seguramente aún tenemos muchas diferencias: y lo que heredé como Presidente de la República, ahora (en el) Estado Plurinacional, es un pueblo dividido en las clases sociales. Hay grupos que nunca aceptan que sectores sociales puedan mejorar sus condiciones de vida; hay grupos, familias, políticas externas que nunca permitieron que haya igualdad entre los bolivianos y bolivianas; hay grupos, o personas, o familias que siempre acapararon todo, ostentaron el poder político, el poder económico, no para todos los bolivianos y bolivianas, sino para algunas familias y, en los últimos años, en la aplicación de un modelo económico que nunca resolvió los problemas sociales, menos los problemas estructurales, (y) saqueó permanentemente nuestros recursos naturales”.

“Esa es la herencia que recibí como Presidente de la República, sin embargo, quiero decirles —queridos parlamentarios, embajadores, embajadoras, ministros, ministras, al pueblo boliviano, desde la Casa de la Libertad, un saludo especial al pueblo sucrense, al departamento de Chuquisaca y a todas sus autoridades, todas sus instituciones, fuerzas sociales—, que cuando hay decisión política en base a una conciencia social y con programas y proyectos, es posible llevar adelante nuestra querida Bolivia”. (Citas tomadas del discurso presidencial distribuido por ABI).

Y sobre las clases sociales, es necesario tener en cuenta la definición de Lenin:

"Las clases sociales son grandes grupos de personas que se diferencian unas de otras por el lugar que ocupan en un sistema de producción social históricamente determinado, por su relación (en la mayoría de los casos fijada y formulada en la ley) con los medios de producción, por su papel en la organización social del trabajo y, en consecuencia, por la magnitud de la parte de riqueza social de que dispone y el modo en que la obtienen. Las clases son grupos de personas, uno de los cuales puede apropiarse el trabajo de otro en virtud de los diferentes lugares que ocupan en un sistema de economía social determinado”

Marx explicó que él no descubrió las clases sociales y la lucha entre ellas en la sociedad burguesa (que ese hallazgo es mérito de historiadores franceses), y que el aporte suyo fue establecer que la lucha de clases es la que determina la sustitución de un modo de producción caduco por otro más avanzado.

El presidente Evo Morales no habló expresamente de la lucha entre las clases sociales en las que encontró dividido el pueblo boliviano, es decir, la sociedad boliviana. Sin embargo, nosotros interpretamos que, de manera implícita, hizo referencia a la lucha entre aquellas clases.

Pero, ahora, tratemos de leer correctamente la unidad o la confrontación de las clases sociales dentro del actual proceso de reformas avanzadas:

Si estamos divididos en clases sociales resulta una ligereza, para decir lo menos, proponer desde la trinchera de los pobres la reconciliación porque ésta sólo será posible si se renuncia, aunque sea parcialmente, a intereses materiales y, también, si se abandonan principios y/o derechos legítimos.

Entre pobres y ricos, es cierto, son necesarias algunas alianzas limitadas en sus alcances, como la defensa de la unidad territorial, durante una guerra internacional o para preservar la paz, recordemos que en la nueva Constitución Política se excluyen las guerras como medio para resolver controversias interestatales.

Es verdad que entre patrones y trabajadores hay relaciones de unidad y de lucha. La primera tiene lugar en el proceso productivo y la segunda emerge de los intereses distintos y contrapuestos entre los unos y los otros.

Los trabajadores, los pobres en una sociedad como la boliviana, no pueden unirse todos contra el latifundismo improductivo, precisamente, por los intereses opuestos e irreconciliables entre latifundistas y guaraníes de Alto Parapetí, para hablar de una realidad que todavía nos lastima debido a los problemas por resolver, como el esclavismo moderno de aquellos lugares.

Además, la unidad de todos los bolivianos para impulsar los cambios de este tiempo es una propuesta imposible de asumir como propia porque es una mentira cruel, así como es otra mentira, auque ingenua cuando no traidora, convocar a la reconciliación entre pobres y ricos.

Alianzas temporales para emprender tareas específicas, son posibles y hasta necesarias. Se trata de las alianzas propuestas por Evo Morales a la Prefecta de Chuquisaca y a la Alcaldesa de Sucre. Los ultraderechistas y/o fascistas de esa ciudad (los que silbaron en tono menor al Presidente y dijeron que los campesinos llegaron a Sucre porque les pagaron) rechazan incluso ese tipo de alianzas de corta duración.

Nosotros creemos con firmeza que es urgente ampliar la unidad social y política que apoya los cambios y al gobierno, pero primero que nada entre los pobres (divididos también en clases sociales desde antes del actual gobierno); unidad ampliada con los pueblos indígenas de las tierras bajas y altas, unidad de los pobres con las capas medias (arruinadas o que así se sienten y con las que no padecen merma económica de consideración). Quizá aquella unidad popular y nacional, amplia por su forma y profunda por su contenido, consiga algunas alianzas con empresarios, aunque sean pocos, con los que en el actual proceso consigan la realización de sus intereses sin lesionar los del pueblo.

La unidad nacional y social, amplia y profunda que sugerimos, sólo será posible, al comienzo, si se funda en la defensa y realización de los verdaderos intereses regionales, populares y nacionales, y si tiene como misión la defensa, consolidación y profundización de los cambios de la transición boliviana.

Aquella unidad, dentro de un proceso, debe apoyarse en un programa de la mayoría de los bolivianos y en ideas avanzadas sin las que son imposibles las transformaciones; todo para que el gobierno ejecute una política en la que, en todo momento, se realice los intereses de los pobres.

(*) Periodista independiente

29 feb 2008

El MAS y sus maniobras políticas

Un asesor de la oposición en la Asamblea Constituyente me dijo, off de record, que en una reunión ellos y los constituyentes de la derecha resolvieron que introducir la discusión de la capitalidad era la única forma de parar al MAS de sus ambiciones políticas. Luego me recalcó una y otra vez: "Así de cochina es la política".

Lo que hizo el MAS este jueves con la aprobación de la leyes para los referendos Dirimitorio y Constitucional para este 4 de mayo no fue más que confirmar la suciedad de la política. La consulta del estatuto autonómico cruceño estaba en marcha mientras la nueva Constitución dormía, y si el Gobierno no aprobaba una ley de consulta ayer, quedaba fuera de carrera porque la norma indica que un referendo debe ser convocado mínimamente con sesenta días de anticipación.

El mismo diputado oficialista César Navarro dijo el jueves por la mañana que había que hacer una jugada política, y no olvido la declaración de Gustavo Torrico, quien en una oportunidad señaló que en política no puedes tener un plan A sin tener uno B, C...

Pero el MAS aprendió con creces de sus antecesores. ¿Acaso el MNR, en pacto con el MIR y NFR, no convocaba a reunión de bancada al MAS para dejarlos en out y llamaba a una sesión de Congreso con el fin de aprobar leyes en su favor?

Tampoco olvidemos la maniobra de Goni, quien ordenó a su entonces ministro de educación Hugo Carvajal renunciar a su cargo para que, en su condición de senador, vote en favor de la inmunidad para las tropas norteamericanas. Horas después, Sánchez de Lozada repondría en su cargo a Carvajal.

Lo que está haciendo el MAS no es otra cosa que jugar a la política como lo hicieron sus predecesores ADN, MIR y MNR. Ahora está recibiendo críticas de sus opositores cívicos, regionales y políticos. ¡Por favor! ¡Cómo si ellos no lo hicieran!

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11 nov 2007

Se va la Doble Copacabana; llega a Vuelta a Bolivia para unirnos

En momentos como éste, en los que Bolivia está viviendo posiblemente la transición más grande de su historia, cuya factura se está pagando con una "aparente" división entre bolivianos, necesitamos contagiarnos de amor por nuestra patria en todos los campos posibles.

En el ámbito deportivo, el padre Eduardo Pérez, director ejecutivo de Radio Fides, anunció en el acto de premiación de la XIII Doble Copacabana de Ciclismo que esta competencia internacional, avalada por la Unión Ciclística Internacional (UCI) -la FIFA del ciclismo-, cerraba su ciclo y que en 2008 nacerá la Primera Vuelta a Bolivia.

La "Doble..." se corrió durante 13 años en La Paz, El Alto, Viacha, Copacabana, Tiquina, Conani, Patacamaya, etc.; llegó a Oruro (Vila Vila), e, incluso, a Perú (en una versión anterior); conforme fue consolidándose ha logrado unir a los paceños, que armaban túneles humanos para apoyar la competencia; y se despidió dejando a un campeón nacional (el único), Óscar Soliz, el "Volcán" de Villazón.

Pero su muerte ha parido a una "reina de América", como bautizó Gonzalo Cobo a la Doble Copacabana, pero que bien ese nombre puede caerle a la nueva carrera: la Vuelta a Bolivia.

Esta primera versión de contexto internacional nacerá en Santibáñez, Santa Cruz, el 2 de noviembre de 2008, pasará por el Chapare, Cochabamba; Oruro, Copacabana, El Alto, para terminar el 9 en Calacoto, La Paz, como lo ha ido haciendo en los últimos años, y seguro contagiará ese sentimiento de amor a la patria, de sentirnos bolivianos, que tanta falta nos hace.

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